
Hace tiempo que no son los mismos. Boca, River, Independiente, Racing y San Lorenzo; no estan haciendo honor al título de "equipo grande", el fútbol se ha emparejado señores, ya no rige más ni la localía ni la camiseta, hoy en día cualquiera le gana a cualquiera.
Ya no es más ese Boca que hacía temblar a sus rivales en La Bombonera, que hacía ese gol que definía y cerraba el partido, hoy está a un paso de quedar fuera (nuevamente) de la próxima Copa Libertadores, al igual que su archirival, River que no es el mismo que desplegaba el mejor fútbol de la Argentina, sino que es un equipo al que todos le faltan el respeto, es por eso, que comienzan a escucharse las voces del fantasma del descenso y la promoción. En Independiente, luego de muchas campañas malas, ha mejorado su rendimiento, hoy esta cerca de la lucha por el campeonato pero no es un equipo sólido y regular, San Lorenzo lejos del team que salió campeón con Ramón Díaz como técnico, se anima un poco más a las primeras ubicaciones pero quedó eliminado por penales en la Copa Sudamericana contra un River de Uruguay muy desconocido. Y el peor de todos, sin dudas, es Racing. Por Avellaneda no se habla de nada más que no es la permanencia en Primera, hace poco había salido de las últimas posiciones pero faltó acordarse del karma que lo acosa, para estar nuevamente peleando las plazas para no descender.
El crecimiento de los equipos "chicos" no sólo se debe a la mala actuación de los "grandes", sino también a las buenas dirigencia que vienen logrando, con una situación económica estable y con una base en el equipo actual. Es por eso, que tanto Lanús, Vélez, Banfield y Newell´s, junto con Colón sean los protagonistas del torneo y reciban los elogios merecidos por sus funciones tanto dentro como fuera de la cancha.
Gastón Campodónico